¡Compasión para Perdonar!
Toda persona, hombre y mujer, somos criaturas creados por Dios, a su imagen y semejanza, hechas para amar y ser amadas.
La Biblia nos enseña en el libro 1Juan 4:7-9 que Dios es amor:
" Queridos amigos, sigamos amándonos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es un hijo de Dios y conoce a Dios; pero el que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.
Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él."
Imaginemos por un momento a dos madres cargando en sus brazos a su pequeño hijo recién nacido. Hermosa criatura, llena de inocencia, frágil que nos inspira a darles protección y atentos a hacer lo mejor por ellas, brindarles todo nuestro verdadero amor.
Pasan los años, y aquellos dos niños crecen: uno de ellos es ahora, lamentablemente, un peligroso delincuente y el otro es una persona piadosa consagrada a Dios. Que destino tan opuesto para ambos. Surge la siguiente pregunta: ¿Acaso la persona que ahora anda en malos pasos ha perdido su naturaleza original de amor?: ¡no! ¿Ha perdido el amor que Dios tiene por ella? Por supuesto que no ha perdido el amor de Dios; tan solo que Dios no ama el pecado que está cometiendo y desea que se arrepienta de su error y vuelva a buscarlo y retornar a su camino original de naturaleza divina de amor. Precisamente en esto consiste el plan redentor de Dios a través de su persona en Cristo. Es en ese mismo sentido que Jesús nos invita a todos nosotros a ser compasivo con la persona que anda alejada de los caminos de Dios, que siempre hay esperanza para todos aquellos que buscan cambiar. Por lo tanto si somos afectados por su mala conducta, aprendamos a perdonar tal como Dios lo hace con cada uno de nosotros cuando cometemos errores. Oremos por ellos para que puedan aceptar el cambio propuesto por Jesucristo de guiarlos mediante el Espíritu Santo (en paz, amor, benignidad, gozo,...),y también por nosotros para que Dios abra nuestra mente y corazón para aceptar a perdonar y ayudar a todo aquel que necesita redirigir sus vidas.
El amor de Dios es incondicional:
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. "(Juan 3.16)
Así que cada vez que veas a una persona que anda en mal camino, recuerda el ejemplo de los dos niños, ten perdon y compasión de él, y ayúdale a reencontrarse con el verdadero amor de Dios y Jesucristo como su Señor y Salvador.
__________
Devocional Fe Diaria, de Oscar Montilla.
Bendice a tus seres queridos compartiendo este hermoso mensaje!
¡DIOS TE AMA!