"Les doy este mandamiento nuevo: Que se amen los unos a los otros. Así como yo los amo a ustedes, así deben amarse ustedes los unos a los otros."
Un mensaje comprendido como muy peligroso para los que ejercìan el Poder Religioso, Civil y Polìtico durante esa època y que aùn persiste despuès de que este humilde hombre lo promulgara hace màs de 21 siglos.
El ansia de dominaciòn de los seres humanos entre sì imposibilita cualquier cambio en el estilo de vida de las sociedades que apunte por la construcciòn de un mundo mejor, con igualdad de oportunidades de educaciòn y cultura, alimentaciòn, vivienda, vestido, entretenimiento y diversiòn, salud, entre muchas otras cosas por las cuales vale la pena vivir.
Jesùs, para mì, es el modelo de ese hombre universal que todos llevamos por dentro gracias a nuestro creador, y sus enseñanzas van dirigida a todo habitante de la tierra, apuntando hacia la uniòn y el amor entre todos nosotros por encima de creencias que perturban el verdadero desenvolvimiento del ser humano en la tierra.
Su modo de decirnos que vale la pena de vivir en amor, es manteniendo firme sus creencias, y si es de morir por ellas, èl fue capaz de hacerlo sin traicionar sus verdaderos ideales de vida. Su Resurrecciòn nos inspira a creer que si es posible la creaciòn de una nueva personalidad para construir un hombre nuevo y en consecuencia el disfrute de un mundo mejor!